Durante los días 23 y 24 de junio de 2009, 17 sacerdotes de la Congregación de la Misión celebraron sus bodas de oro sacerdotales en nuestra Casa de Santa Marta de Tormes, Salamanca.
Son los siguientes Padres: Pío Vila Vila, Ismael Barrio Santamaría y Juan Bautista Rodríguez Rodríguez, de la Provincia de Salamanca; Antonino Orcajo Orcajo, Teofilo Ordoñez Cascajares, Rufino Tardón Herranz, Eugenio García Espinosa, de la Provincia de Madrid; Ángel Aóiz González, Pedro Ventura García Yániz, Francisco Mateos Menés, Luis Antonio Moleres Leoz, de la Provincia de Zaragoza; Basilio Roldán Ricarte, Prudencio Sánchez Cid, Ricardo Fernández Muñoz, de la Provincia de Puerto Rico; José Luis Cuesta Villa, de la Provincia de Madagascar; Jesús Langarica Martín, de la Provincia de México y Nicolás Herrero, que actualmente pertenece al clero secular.
Este curso, que se ordenó en 1959, fue la primera tanda de ordenaciones en esta casa de Santa Marta de Tormes, que había comenzado a funcionar como Seminario Mayor de Teología, en septiembre de 1957. Recibieron el orden sacerdotal de manos de Mons. Florencio Sanz, cm.
Quisieron celebrar este magno acontecimiento de los 50 años de ministerio sacerdotal con un día de retiro y una celebración eucarística en la Iglesia de nuestra casa. La presidió en P. Pío Vila, por ser el mayor de edad de ese curso. Puedo dar testimonio de su fervor y gozosa participación, aunque llegué al final. No faltó la emoción al dar las gracias al Señor por los 50 años de sacerdocio, que estuvo a cargo del P. García Espinosa. Tampoco falto la poesía sentida del P. Pío Vila.
Para nosotros ha sido un placer y una alegría muy grande poder ofrecer nuestra casa, llena de tantos recuerdos para todos ellos, y fueron recibidos con toda cordialidad, una acogida que ellos apreciaron mucho.
El 24 de junio, a las dos de la tarde, en el comedor, muy bien acomodado para este acontecimiento, todos ellos con la comunidad tuvimos un comida festiva, alegre, y muy bien abastecida y preparada por la cocina de la casa.
Desde aquí nuestra más cordial felicitación y el deseo de muchos años todavía de trabajo apostólico.